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martes, 7 de febrero de 2012

Solidaridad con la huelga en ABB Córdoba.

Contra los despidos, el esquirolaje y el prestamismo
laboral de ADECCO, EULEN y ABB.
Los trabajadores EULEN en la factoría de ABB en Córdoba, llevan más de
2 meses en huelga por el mantenimiento de sus puestos de trabajo. Los
trabajadores, prestaban servicio para ABB, realizando trabajos de logística y
manejo de grúas. Muchos de ellos sin interrupción desde hace 15 años, a
través de otras empresas y ETTs.
Tras las luchas iniciadas contra los despidos arbitrarios, por la aplicación
de un convenio justo, y por el cumplimiento de las normas de seguridad y
salud, los trabajadores decidieron movilizarse por la estabilidad laboral, puesta
en peligro con cada cambio de contrata, reclamando que ABB reconociese la
relación laboral que les unía a ella, o al menos se estableciese la obligación de
subrogar a los trabajadores. La negativa de ABB a negociar estos asuntos,
provocó el inicio de la huelga indefinida que paralizó la factoría.
Ante esto, ABB ha tratado de impedir el ejercicio de este derecho, con trabas al
acceso del comité de huelga y esquirolaje externo e interno. Así, decidió
deshacerse de una plantilla incómoda, para ello rescindió el contrato con
EULEN, recurriendo ahora a EUROCEN, empresa del grupo ADECCO.
Así desde el 1 de enero, es ADECCO quien, mediante el recurso a
esquiroles, sin formación y mal pagados, sustituyen a los huelguistas. Además
de poner en marcha un proceso lleno de secretismo y desprecio por los
derechos de los trabajadores, negándose a ningún tipo de diálogo con los
huelguistas. Por su parte , EULEN ha despedido a los trabajadores en huelga. 
Todo un conjunto de maniobras contra la huelga y los derechos de los
trabajadores, tratando de desanimar la lucha. Pese a ello los huelguistas no
van a cejar en la pelea por dignidad y derechos. Desde CNT, y la AIT, se han
convocado dos jornadas de lucha a nivel internaciona,l los días 6 y el 17 de
febrero, en un conflicto que ya ha contado con innumerables muestras de
apoyo y solidaridad de otros trabajadores en distintas ciudades y países.
ABB y ADECCO son dos multinacionales en el núcleo del capitalismo
internacional, acostumbradas a pisotear los derechos de los trabajadores, por eso esta huelga, es una huelga por la dignidad obrera, frente a la resignación y la avaricia sin fin del capitalismo internacional.

sábado, 4 de febrero de 2012

Quién es quién en el caso Emarsa

VALENCIA. El 'agujero' detectado en la gestión de la depuradora de Pinedo, dirigida por la ya extinguida Empresa Metropolitana de Aguas Residuales (Emarsa), continúa siendo investigado en los juzgados tras la querella de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (Emshi), fruto de una denuncia de los socialistas valencianos.
Esteban cuesta, exgerente de Emarsa
Esteban Cuesta
El número de imputados en el caso va creciendo -ya son 13- a medida que el magistrado Vicente Ríos, titular del juzgado número 15 de Valencia, avanza en las investigaciones, que apuntan a un entramado de empresas organizadas para exprimir Emarsa. Precisamente uno de los imputados es el exgerente de Emarsa, Esteban Cuesta, no parece dispuesto a asumir la entera responsabilidad de las irregularidades de la empresa pública -se habla de un desfalco de más de 17 millones de euros- y ya ha señalado a otros presuntos implicados en la causa. Pero, ¿quién es quién en el caso Emarsa?
  •  Esteban Cuesta: exgerente de Emarsa. Exalcalde de Benimámet por el PP y presidente de la agrupación local de Pedanías Oeste. En sus declaraciones como imputado, tras la querella de Emshi por supuesta estafa continuada y malversación de fondos, ha señalado que el vicepresidente de la Diputación, alcalde de Manises y presidente del ente, Enrique Crespo, conocía la situación de la empresa.
Enrique Crespo, expresidente de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (Emshi)
Enrique Crespo.
  • Enrique Crespo: expresidente del consejo de Emshi y vicepresidente de la Diputación. La Fiscalía ha solicitado que sea imputado, a lo que el dirigente del PP ha respondido que será "la mejor forma de defenderse". Cuesta ha declarado que Crespo estaba al tanto de todos los movimientos que se producían y le responsabilizó de repartir los suntuosos regalos que hacía la depuradora como bolsos de Loewe, joyas y relojes de 3.000 euros.
  • Sebastián García: jefe de Informática de Emarsa. En la empresa desde 1999. Administrador o apoderado de diversas empresas que facturaron a Emarsa cuantiosas adquisiciones o actuaciones de dudosa existencia. Se atribuyen a su entramado de empresas hasta 8,8 millones de euros en facturas.
  • Mari Paz García y Víctor Manuel García: hermanos de Sebastián y también imputados. La primera era administradora única de Valmasmark SL y Construcciones Rocafort; empresas ambas que se encuentran entre las que facturaron de forma millonaria a cargo de Emarsa. El segundo, figuraba como administrador único de Sofitec Informática, otra de las compañías presuntamente beneficiadas por servicios a la empresa pública.
  • Enrique Arnal: director financiero de Emarsa y cargo también situado por el PP en 1996. Figura como imputado y se estima que podría estar al tanto de las irregularidades del ente.
  • Ignacio Martínez: director de Sistemas de Emarsa. Es secretario general del PP en el distrito de Tránsitos. Destituido por la nueva gestora de la depuradora.
  • Santos Peral: director de Administración de Emarsa. Es secretario general del PP en Patraix. Destituido por la nueva gestora de la depuradora.
    Emarsa-jose-juan-morenilla
  • José Juan Morenilla: exgerente de la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (Epsar), dependiente de la Generalitat. Estuvo al mando desde 2000 hasta 2010. Según publica el diario Levante, actualmente ha fichado por Facsa, una empresa que recibió adjudicaciones por más de 30 millones de euros de, precisamente, Epsar. Esta firma es una de las que está siendo investigada en el sumario del caso Gürtel. Testimonios del juicio, como el del jefe de Medioambiente de Emarsa, Adolfo Polo, apuntan a la estrecha relación entre Epsar y Emarsa.
Según esta declaración, Adobs Orgànics, propiedad de Jorge Roca, imputado -aunque no localizado- por cobrar supuestamente servicios que no se cumplieron, contrató a Notec, empresa impuesta por Epsar. Además, según Polo, esta empresa disponía de información sobre la gestión de lodos de Emarsa. Cabe recordar que Epsar es una de las empresas públicas valencianas que acumula más deuda con entidades financieras, unos 679 millones de euros. Por su parte, el Instituto Valenciano de Finanzas avaló en 2006 un crédito para Emarsa de ocho millones de euros.
A medida que el proceso judicial avanza, salen a la luz mayores interrogantes sobre la gestión del ente que dejó al descubierto, en el momento de su liquidación, un agujero de 17 millones de euros. Material informático pagado que no fue encontrado, servicios facturados que no se prestaron, costosos regalos a los miembros del Consejo de Administración y, todavía más preocupante, pagos a cargo del ente por miles de euros en joyas, bolsos de marca o relojes a destinatarios desconocidos. Un cúmulo de presuntas irregularidades que salpican al Ayuntamiento de Valencia, que controla el 48% de la asamblea local de Emshi, cargos locales de la formación popular y un vicepresidente de la Diputación.
Imágenes y texto: valenciaplaza.com

Pues ya que sabemos algo más de esta oscura historia de choriceo a costa de la depuradora valenciana, llegan las preguntas:
¿No os recuerdan algunos detalles a los chanchullos de la depuradora de Mazarrón?
Cúpula del PP valenciano, Camps y rita Barberá con otros
Foto: losgenoveses.net
                                                                ¿Cuántos cargos públicos corruptos han ido a parar a Facsa después de salir de la política por la puerta de atrás? Y ¿a cambio de qué dan cobijo y nómina a estos elementos?¿De los 30 millones de euros (cinco mil kilos de los de antes) que cobró Facsa de Epsar, la entidad Pública de Aguas Residuales, o hay todavía más mierda escondida? ¿El equivalente a Epsar en la Región de Murcia se llama Esamur, no? ¿Será casualidad que Facsa tiene su segundo punto fuerte en Murcia, y casi todos los ayuntamientos donde depura agua han pasado también aquí por el banquillo: Totana, Mazarrón, Aledo, Librilla...? ¿Por qué no exigen las autoridades a Facsa que cumpla con sus obligaciones en materia laboral, será por el buen rollo entre la empresa y el PP? Y por cierto: ¿Cómo es que les gusta tanto a los corruptos valencianos los regalos de ropa y complementos de marca?
 Muchos pensamos que aquí huele mal, peor aún de lo que se puede esperar de una depuradora, y el día que alguien tire de la manta empezarán a rodar cabezas, sólo esperamos que ese  sanmartín llegue pronto, y más de uno deje de reírse del pueblo.







viernes, 3 de febrero de 2012

Aqualia despide a las diez trabajadoras del spa de Los Alcázares

foto: laverdad.es

El pasado lunes se manifestaron por las calles de Los Alcázares un grupo de trabajadores de Aqualia y personas solidarias con ellos, para protestar por el cierre de las instalaciones, y otras medidas como la reducción del horario de la piscina, lo que según los sindicatos se traducirá en nuevos despidos.

El ayuntamiento que dirige Anastasio Bastida (PP) acordó el cierre durante 9 meses y medio  del Spa municipal, lo que ha supuesto el despido de toda la plantilla, y si es cierto que en verano abre de nuevo sus puertas contratarán nuevos trabajadores, al gusto de la empresa y la corporación pepera, como denunció una trabajadora del spa a nuestros medios.

La decisión de cerrar el espacio la tomó el pleno municipal el jueves por la noche, y el viernes por la mañana ya estaban cambiadas las cerraduras  «cuando en la campaña electoral prometían todo lo contrario». 

Los rumores sobre posibles ERES o despidos en el Spa ya corrían este verano, y al estar la CNT de conflicto con Aqualia por la depuradora de Mazarrón hizo que nos manifestáramos entonces a las puertas de Punta Calera, mostrando nuestro apoyo a las trabajadoras y animándolas a organizarse para resistir, pues se podía esperar lo peor de los mafiosos de Aqualia, y el tiempo ha demostrado que cuando el río suena, agua lleva, como escribimos en la crónica de entonces.

Mucho ánimo a las víctimas de este terrorismo empresarial, nos tendrán a su lado en la calle siempre que quieran, y que sepan que la lucha no acaba nunca. Los obreros estamos sufriendo ataques brutales de la clase poderosa, pero no está todo escrito, y antes o después la victoria será nuestra, porque somos los que producimos. El dinero no se come, el mundo no necesita políticos ni empresarios, pero si necesita mano de obra, que es lo que tenemos nosotras.




jueves, 26 de enero de 2012

La CNT considera muy negativo para los trabajadores el II Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva

Considera que el acuerdo alcanzado por CCOO y UGT con la Patronal, no hace sino profundizar en la pérdida de derechos y llama a la movilización contra este acuerdo, que además no evitará una reforma laboral más profunda por parte del Gobierno del PP.
Cuando casi parecía que el gobierno del PP iba a tener que dictar el texto de la reforma laboral, CCOO, UGT y la Patronal nos sorprenden con una batería de recortes a los derechos de los trabajadores, que en nada desmerece a lo que hubiera podido legislar el gobierno. 
De forma incomprensible, los sindicatos “mayoritarios” se pliegan a algunas de las históricas exigencias de la patronal en materias tan importantes como salario, jornada, negociación colectiva o descuelgue de las empresas. 
Para los trabajadores, esta reforma, alcanzada con el beneplácito sindical, va a suponer no solo una importante merma salarial, sino una desregulación de las condiciones básicas de trabajo en las empresas, otorgando al empresario la capacidad de distribuir irregularmente la jornada, aplicar la movilidad incluso más allá del grupo profesional al que se pertenece y descolgarse de la aplicación del convenio colectivo por razones absolutamente subjetivas. 
A juicio de CNT, son inaceptables las explicaciones dadas por los sindicatos firmantes acerca de que favorecerá la “estabilidad y calidad” en el empleo, puesto que precisamente, todas las medidas acordadas van dirigidas a abaratar y precarizar el trabajo, con el único objetivo real de reducir costes laborales y eliminar derechos de los trabajadores. 
En el entorno social y laboral en el que nos encontramos, es fácil hacer creer a los parados que estos recortes tenderán a facilitarles un empleo, aunque es algo que es totalmente falso. Por mucho que se abarate el trabajo, hasta que las perspectivas económicas globales no cambien, no se creará ningún puesto de trabajo. Al contrario, todas las medidas “flexibilizadoras” permiten que las empresas reajusten las plantillas que ya tienen para hacer más trabajo, en peores condiciones y por menos dinero. 
Debemos recordar que en las dos últimas décadas, los trabajadores hemos venido sufriendo perdidas de derechos en las reformas laborales que se han venido sucediendo, sin que ninguna de éstas haya cumplido los objetivos anunciados por sus promotores. Lo acordado ahora por sindicatos y patronal hay que situarlo, por tanto, en esta espiral de desregulación tan querida por la gran empresa española.
Resulta insultante para el conjunto de los trabajadores que las organizaciones que por ley, ostentan su representación, se plieguen de esta forma a los mensajes neoliberales que amparados por la crisis, exigen abaratar y precarizar aún más el trabajo. Mientras que a los trabajadores se les impone toda una batería de recortes, a la parte empresarial tan sólo se les hacen “llamamientos” a “realizar un esfuerzo conjunto”, algo que sería cómico si no fuera trágico en la situación social en la que nos encontramos.
Probablemente, una de las razones principales de UGT y CCOO para llegar a acuerdos como éste es seguir percibiendo  la ingente cantidad de subvenciones institucionales y privilegios a los que acceden y que se verían mermados en caso de que ser “desobedientes” con las peticiones del gran capital. Es por tanto, la amenaza de cerrar el grifo de dinero público, la que guía las acciones de estas corporaciones sindicales, mucho más que el interés de aquellos a los que dicen representar. 
Desde CNT vamos a instar con todos los medios a nuestro alcance, la oposición a este acuerdo por considerar que atenta contra derechos básicos de los trabajadores en su conjunto sin que vaya a tener repercusión alguna en la reducción del número de parados o en evitar que nuevos trabajadores vayan al paro. Por tanto, hacemos un llamamiento general a la movilización contra estos recortes y los que próximamente vengan de mano del gobierno. 
Secretariado Permanente del Comité Confederal

Declarado nulo el despido de nuestro compañero Raúl, Delegado de la Sección Sindical de C.N.T. en la empresa metalúrgica "Metalmecánicas Herjimar".


 Nuestro compañero fue despedido injustamente por su actividad sindical en ésta empresa. 
La empresa ha sido declarada culpable de vulneración a las libertades sindicales y deberá readmitir a nuestro compañero en su puesto de trabajo e indemnizarle con los salarios atrasados. 

"C.N.T. - 1
Metalmecánicas Herjimar - 0"
Enhorabuena compañero, te lo mereces. ¡Viva la lucha de la clase obrera!

martes, 3 de enero de 2012

Nos ha dejado Juan Alcaraz Saura, que la tierra te sea leve, compañero

 

El Compañero del sindicato de Cartagena Juan Alcaraz Saura ha muerto. Juan era memoria viva de esta Confederación y de la historia de la resistencia de este pueblo contra la lacra fascista que tiñó de sangre la floreciente sociedad del 36. La tenacidad, la humanidad y la experiencia de compañeros como Juan y otros muchos que nos han ido dejando, son el mayor legado que nos han dejado. Personas como estas nos hacen falta para hacernos a todos mejores. Tolerantes, vitales, abiertos, dialogantes, pícaros, cariñosos, cercanos, sensatos... En fin, buenas personas, ¡¡Qué mejor manera de ser anarquista que siendo una buena persona!
Hasta siempre compañero Juan Alcaraz, que la tierra te sea leve.
Juan Alcaraz Saura. Todo un ejemplo para la militancia confederal
El compañero Juan Alcaraz Saura nació en la comarca de Cartagena hace ahora ochenta y ocho años. Fue un 5 de Enero de 1921 en un pueblo llamado la Aparecida, el mismo pueblo que durante los años de la Guerra Civil fue conocido como Caserío Francisco Ascaso. Al empezar la contienda bélica (“revolucionaria para nosotros”, como afirma el propio Juan) tenía sólo quince años, pero muy pronto se despertó su curiosidad por las ideas libertarias. Empezó a asistir a las reuniones y mítines de la CNT, a la que se afilió en 1937, y a leer todos aquellos periódicos y libros que llegaban a sus manos. Poco tiempo después decidió organizar, junto a otros jóvenes del pueblo, un grupo de Juventudes Libertarias del que Juan sería el primer secretario: el Grupo Acracia. Aquellos jóvenes libertarios, con la ayuda del maestro de la escuela, organizaron una serie de charlas y clases para adultos, casi todos analfabetos, con las que obtuvieron un gran éxito y una tremenda satisfacción.
En 1939, al cumplir los dieciocho años, Juan fue llamado a filas. Aquella fue la última de las quintas a las que llamaron “del biberón”, ya que la guerra estaba tocando a su fin y ya no se movilizaría a más hombres para defender a la República. El 5 de Marzo de 1939, domingo, Juan se dirigía en bici al arsenal de Cartagena, donde había sido destinado para cumplir su servicio militar, cuando escuchó gritos de “¡Viva España!” a la entrada de la ciudad. La quinta columna se había puesto en movimiento y grupos armados de soldados y civiles actuaban por las calles gritando sus consignas y agitando sus banderas. Juan decidió cambiar de rumbo y se dirigió entonces al Comité Comarcal de la CNT, donde se encontró con un buen número de compañeros que habían llegado hasta allí para, igual que él, esperar el desenlace de los acontecimientos.
Pronto llegaron noticias de que la flota naval, anclada en su totalidad en el puerto de Cartagena, se preparaba para zarpar rumbo a Argelia, donde se pediría refugio a las autoridades francesas. Sin pensárselo dos veces, los compañeros reunidos en el Comité Comarcal tomaron la decisión apresurada de abandonar la ciudad antes de que los fascistas los atraparan por sorpresa. En fila india fueron abandonando el edificio para llegar hasta el puerto de la ciudad, donde tuvieron la suerte de encontrar el último barco de la flota que aún no había zarpado: el crucero Miguel de Cervantes, capitán de la escuadra marítima. Unos veinticinco o treinta compañeros subieron al barco, sumándose así a los tres mil ochocientos militares republicanos y a los trescientos cincuenta civiles que huyeron de Cartagena aquel mismo día. “Los que no quisieron correr nuestra suerte”, recuerda Juan, “se marcharon a sus casas. Más tarde sufrieron las consecuencias siendo detenidos y encarcelados, entre ellos, dos hermanos míos”.
La flota llegó el 7 de Marzo a la base naval de Bizerta, en Túnez, ya que las autoridades francesas les habían negado refugio en Orán. “A partir de ahí”, nos cuenta Juan, “empezó nuestro calvario en el exilio. Nos pusieron mandos militares, nos distribuyeron en grupos y nos hacían formar todas las mañanas para repartirnos el trabajo”. Allí fueron sometidos a custodia militar y a régimen disciplinario, transportados en vagones para el ganado y hacinados en las condiciones más penosas e insalubres que podamos imaginar. Dormían en casas derruidas, sin puertas y sin ventanas, sobre suelos cubiertos de paja como único abrigo, y recibían escasísimas raciones de agua y de comida. “Pronto empezamos a sentir la necesidad de alimentos, el agua estaba racionada; solamente se nos daba para beber. Nos hacían miserias para que volviésemos a España. Las autoridades del campo, con cierta complicidad de algunos ex-mandos de la flota, fijaron un aviso en el que, sustancialmente, se decía: el gobierno de Franco concede una amplia amnistía y asegura la libertad a los que decidan volver. Bastantes marinos volvieron pero nunca regresaron a sus casas”.
Durante los meses siguientes, Juan trabajó en la construcción de un ferrocarril que debía unir el sur de Túnez y la línea Mareth, pero muy pronto comenzó la Segunda Guerra Mundial y tuvieron que ser evacuados a la retaguardia. Fueron trasladados a la Skira, una gran playa al norte de Gabés donde el ejército francés almacenaba gran cantidad de armamento y munición. En quince días, ante el avance de las tropas italianas, tuvieron que cargar todo aquel material en trenes preparados a tal efecto. Una vez terminado este trabajo fueron conducidos hasta las llanuras de las montañas Kenchela, en Argelia, donde serían utilizados para talar árboles y construir caminos y puentes con sus propias manos, arrastrando enormes piedras que tenían que transportar con la sola fuerza de su cuerpo. Después serían trasladados a las minas de Kenadza, al sur de Orán, siendo puestos a entera disposición de la Sociedad Minera Houillères de Kenadza para ser empleados en las minas o en cualquier otro trabajo que pudiera surgir.
Las faltas disciplinarias, por leves o inexistentes que pudieran parecer, eran castigadas de la manera más severa. Juan recuerda una ocasión en la que se negó a limpiar la habitación de un vigilante civil y fue castigado con siete días de tombeau. Este castigo consistía en permanecer sentado en un agujero cavado en la tierra siendo alimentado una vez al día con un trozo de pan duro y un poco de agua a la que se añadía un buen puñado de sal de vez en cuando. Tras siete días de castigo, Juan fue confinado durante tres meses en el campo de Hadjerat M’Guil, más conocido como el Valle de la Muerte. “Gracias a mi juventud, mis deseos de vivir y de volver a ver a mi familia”, nos asegura este compañero, “pude salir vivo de aquel infierno”. Los goumiers que vigilaban a los trabajadores en aquel campo tenían orden de disparar a todo aquel que intentara fugarse, algo que hacían cuando sus jefes, simplemente, se lo indicaban. Las ropas y el calzado que les dieron eran miserables y gastados, viéndose obligados a caminar descalzos sobre las piedras cuando llegaba la noche. Los trabajos llevados a cabo en este campo llegaban hasta la extenuación, al igual que las palizas indiscriminadas que llevaron a la muerte a compañeros como Lewystein, Moreno, Jaraba, Pozas, Álvarez… entre muchos otros. Juan recuerda con especial tristeza al compañero Moreno, también conocido como el Maño, que fue torturado, golpeado y obligado a trabajar más allá de sus posibilidades físicas durante una terrible agonía que duró ocho interminables días. “Lo azotaban sin compasión delante de todos los componentes del campo. Groumiers formados, con los fusiles en mano, nos rodeaban para que no nos moviésemos al presenciar tales horrores. Por las noches, después del penoso trabajo que tenía que realizar, no lo dejaban dormir, turnándose en los apaleamientos todos los guardianes, desde el jefe hasta el último empleado”. Y así continuaron hasta el día en que lo abandonaron sin sentido en el suelo de una celda, sin alimento y sin los cuidados médicos más básicos, muriendo ocho días después de su llegada al conocido como Valle de la Muerte. “Sufríamos con fuerza de voluntad la humillación”, nos cuenta Juan. “Yo era joven y jamás hubiera creído lo que pude ver allí (…). Cuando me sacaron de allí, pensaba en los que se quedaron. Me preguntaba cómo hombres con galones, bien comidos y vestidos, podían hacer tanto daño a sus prójimos”.
Cuando las tropas aliadas invadieron el norte de África, Juan se marchó a Orán. Empezó a trabajar de camarero, conoció nuevas amistades, se casó y tuvo tres hijos. Fue feliz en aquella ciudad durante algunos años pero otra guerra, en este caso la de Argelia, le obligó a emigrar de nuevo. En esta ocasión Juan marchó con su familia a Avignon, en Francia, donde unos familiares les ayudaron a salir adelante. No regresó a Cartagena hasta treinta y siete años después del exilio, una vez que “el régimen totalitario fue barrido con la muerte del traidor Francisco Franco”.
El compañero Juan puede presumir de no haber faltado nunca a su compromiso con el Anarcosindicalismo. Tanto en el exilio como tras su regreso a Cartagena nunca ha dejado de contribuir con sus cuotas al sindicato, su presencia en las reuniones y su asistencia a las manifestaciones. Siempre ha colaborado a la hora de repartir propaganda y ha ocupado aquellos cargos que necesitaban ser cubiertos, cosa que ha hecho durante años haciéndose cargo de las tesorerías del SOV de Cartagena y del Comité Regional de Murcia. Actualmente el compañero Juan Alcaraz continúa manteniéndose activo como militante de la CNT en Cartagena, aportando su apoyo y su experiencia en todos aquellos momentos que considera oportuno. Tal y como él mismo dice, “hoy, a mis ochenta y ocho años, soy menos eficaz pero sigo en la brecha”.
El ejemplo que Juan brinda a quienes tiene a su lado es de un valor incalculable. Por desgracia no todos tenemos el mismo empeño y capacidad de entrega que tiene este gran compañero, pero, aún así, debemos ser capaces de aprender de la solidez de esas ideas antiautoritarias que le han acompañado hasta el momento presente. Para eso sólo es necesario ser un buen alumno, ya que al buen maestro ya lo tenemos. ¡Salud compañero!